Page 66 - Portico - Frederik Pohl
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‐ Oh, por favor, Sigfrid, ¿qué juego es éste?
‐ ¿Cómo lo llamas?
‐ ¡Vamos! Lo sabes tan bien como yo.
‐ Te ruego que me lo digas, Bob.
‐ Se dice algo parecido a: «Me está comiendo».
‐ ¿Qué otra expresión, Bob?
‐ ¡Hay muchas! «Echar el cabo» es otra. Creo que
existen mil maneras de decirlo.
‐ Dime otra, Bob.
El dolor y la rabia se han ido acumulando y de
improviso tengo que desahogarme.
‐ ¡No me vengas con esos malditos juegos, Sigfrid! ‐
Me duelen las tripas y tengo miedo de ensuciar mis
pantalones; es como volver a ser un niño pequeño ‐.
¡Dios mío, Sigfrid! Cuando era pequeño hablaba con mi
oso de felpa. ¡Ahora tengo cuarenta y cinco años y sigo
hablando con una máquina estúpida como si estuviera
viva!
‐ Pero hay otra expresión, ¿verdad, Bob?
‐ ¡Hay miles de ellas! ¿Cuál quieres que diga?
‐ La expresión que ibas a usar y no te atreviste, Bob.
Intenta decirla, por favor. Ese término significa algo
especial para ti, de lo contrario podrías pronunciar las
palabras sin esfuerzo.
Me contraigo sobre la alfombra, y ahora estoy
llorando de verdad.
‐ Por favor, Bob, dilo. ¿Qué término es?
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