Page 61 - Portico - Frederik Pohl
P. 61

Estoy  sobre  la  alfombra,  y  no  muy  cómodo.

            Físicamente,  quiero  decir.  Me  han  operado  no  hace


            mucho  y  es  probable  que  los  puntos  aún  no  estén

            absorbidos. Sigfrid dice:

               ‐ Estábamos hablando de tu trabajo, Bob.


               Esto es bastante aburrido, pero seguro. Contesto:

               ‐ Odiaba mi trabajo. ¿Quién no odiaría las minas de


            comida?

               ‐ Pero perseverabas en él, Bob. Ni siquiera intentaste

            buscar  otra  cosa  en  otro  lugar.  Podrías  haberte


            dedicado  a  la  agricultura  marina,  por  ejemplo.  Y

            dejaste la escuela.

               ‐ ¿Quieres decir que me quedé en un agujero?


               ‐ No quiero decir nada, Bob. Te pregunto qué sientes.

               ‐ Bueno, supongo que en cierto sentido es eso lo que

            hice.  Pensaba  en  un  cambio,  lo  pensaba  a  menudo ‐


            digo,  recordando  aquellos  alegres  días  con  Sylvia.

            Recuerdo una noche de enero en que, sentados en la


            cabina  de  un  planeador,  pues  no  teníamos  otro  sitio

            adonde ir, hablamos del futuro. De lo que haríamos. De

            cómo lucharíamos contra la adversidad. No hay nada


            en eso para Sigfrid, que yo sepa. Se lo he contado todo

            sobre Sylvia, que al final se casó con un accionista. Pero


            ya  hacía  mucho  tiempo  que  habíamos  roto  nuestras

            relaciones ‐. Supongo ‐ digo, volviendo a la realidad y

            decidido a sacar provecho de esta sesión ‐ que en cierto


            modo deseaba la muerte.




                                                                                                           60
   56   57   58   59   60   61   62   63   64   65   66