Page 128 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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capa amarilla, antifaz, pantalones cortos y una especie
de casaca roja. El otro es más corpulento, con una capa
azul holgada de bordes raídos y una máscara con
orejas puntiagudas.
La tercera es una mujer menuda de aspecto más
mayor, con finos cabellos rubios, arrugas en la cara y
gafas, con una armadura de cuero de aspecto
incómodo, sentada con una espada cruzada sobre las
rodillas. Ambos hombres saltan adelante y atrás en
sus sillas al compás de diminutas explosiones.
Cyndra da una palmada en la espalda del tipo flaco,
desencadenando una atronadora explosión en la
pantalla.
—Mierda —dice él, arrancándose las gafas—. ¡Mira lo
que has hecho!
El hombre de la capa se retrepa en su silla.
—Tienes mucho que aprender, Chico Maravilla.
Isidore tiene la boca seca. Está acostumbrado a los
apretones de mano de gevulot que vinculan nombres
con caras y establecen contexto social. Pero éstos son
desconocidos de verdad.
—¿Alguien ha visto a Pixil? —pregunta Cyndra.
—¡Hey! ¡No te salgas del papel! —gruñe el hombre de
las orejas puntiagudas.
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