Page 347 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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acelere. Más de una vez, en el transcurso de sus dos


           años de relación, Marcel ha pensado en dejarlo. Pero


           momentos como éste siempre terminan por reavivar


           su atracción.



           —No  —dice  Marcel—.  Consiste  en  volver  real  lo


           irreal, o más real lo real. Ahí arriba sería más fácil. Los


           zokus  tienen  máquinas  que  transforman  los


           pensamientos en cosas. Los de la Sobornost aseguran


           que pueden conservar todos los pensamientos que se


           hayan tenido jamás. Pero aquí…



           Júpiter explota bajo sus dedos. Por unos instantes, su


           mano forma una silueta roja sobre un cegador fondo


           blanco.  Pestañea,  siente  cómo  el  planeador  se


           estremece a su alrededor, con sus alas retorciéndose


           en  las  formas  extrañas  del  papel  deformado  por  el


           fuego. Siente la mano helada del Mochuelo en la suya.


           A continuación su amante se desgañita, comienza a


           gritar palabras ininteligibles, un ataque de glosolalia


           que le desgarra la laringe. Por todas partes, el cielo


           está en llamas. Y ellos caen en picado.




           No es hasta mucho después que Marcel escucha por


           primera  vez  el  término  «Dentellada»,  cuando  los


           Aletargados rescatan sus cadáveres del desierto y los


           Resurrectores los recomponen.



           Las  ciudades  han  salido  malparadas.  La  misma


           exomemoria  ha  sufrido  desperfectos.  Más  allá  del






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