Page 349 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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largas concatenaciones de roncos chasquidos
desgarradores y sonidos metálicos.
—Los Resurrectores no se lo explican —dice Marcel—
. Hay un estado coherente permanente en su cerebro,
como una de las antiguas teorías cuánticas de la
consciencia: un condensado en los microtúbulos de
sus neuronas, entrelazado con su exomemoria. Quizá
se recobre si se colapsa, o quizá no.
—Lamento mucho oír eso. —Para sorpresa de Marcel,
la preocupación que denota la voz de Sernine parece
sincera—. Ojalá pudiera hacer algo.
—Puedes hacerlo.
—No te entiendo.
—Renuncio —dice Marcel—. Es evidente que mis
ideas te parecían estimulantes en el pasado. Así que
voy a vendértelas. —Abarca el estudio con un gesto—
. Todas. Sé que puedes permitírtelo.
Sernine parpadea.
—¿Por qué?
—No vale la pena —dice Marcel—. Hay gigantes ahí
fuera. Somos insignificantes. Alguien podría
aplastarnos de un pisotón sin darse cuenta. Los
garabatos bonitos no tienen sentido. Además, todo
está inventado ya. Somos hormigas. Lo único que
cuenta es cuidar los unos de los otros.
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