Page 398 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 398

gevulot, pero no lo consigue. No sabe nada de la carta.


           Agita el puro con ademán desdeñoso.



           —Un  simple  juego  para  animar  las  cosas.  Somos


           viejos y nos aburrimos enseguida. Pero ya va siendo


           hora de ir al grano. La respuesta a vuestra oferta es


           «no».



           Mieli frunce el ceño.




           —¿Por qué?



           Respondo por él.



           —Porque ya sabéis quiénes son los tzaddikim. Hay


           uno  de  ellos  entre  vosotros,  quizá  más.  Todos  han


           pasado  por  el  Letargo.  Y  resultan  muy  prácticos.


           Mantienen limpias las calles.



           —Son  estrafalarios  e  ineficientes,  sí,  y  también  un


           poco  irritantes  a  veces,  pero  nos  ayudan  a


           encargarnos de las minucias. En cualquier caso, ésa


           no es la cuestión. Jean, siempre me ha hecho gracia tu


           predisposición a ver monstruos en todos los demás.


           Estamos  de  acuerdo  con  los  tzaddikim.  Queremos


           que este lugar sea libre, especial y seguro, un buen


           sitio  donde  vivir  sin  el  lastre  de  los  pecados  del


           pasado.  —Sacude  la  cabeza—.  No  tenemos  ningún


           problema con los tzaddikim, sino con quienes están


           detrás de ellos. Y queremos proporcionarles un poco


           de información falsa.








                                                                                                            398
   393   394   395   396   397   398   399   400   401   402   403