Page 400 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 400
chico, la destruirás después de compartirla con
nosotros; podemos perfilar los detalles más adelante.
Y tres: cuando encuentres lo que buscas, recibiremos
una parte. Con intereses. Venga, Jean, no seas
avaricioso. Seguro que tu legendario tesoro da para
todos.
—¿Sabes lo que creo? —digo—. Creo que te estás
tirando un farol. Dudo que seáis tan poderosos como
aseguras. Me parece que tenéis miedo de lo que
hemos descubierto. Y hacéis bien. La respuesta es…
Mieli paraliza mi cuerpo. Me siento como si una maza
de hielo acabara de estrellarse contra mi cabeza.
—Sí —concluye Mieli. Quiero elevar las manos al
cielo, desgañitarme y ponerme a saltar, pero no logro
zafarme de la llave de kung‐fu mental que me
atenaza. Debo conformarme con observar impotente
mientras el criptarca hace una reverencia para Mieli—
. Mi benefactora os reconoce como aliados valiosos.
Compartiremos algunos de nuestros… hallazgos con
vosotros, en señal de buena voluntad. Y hará lo que
considere que está en su mano para ayudaros con el
asunto de los zoku.
—Estupendo —responde Robert—. Me alegra que
nos entendamos. —Dobla las rodillas y se inclina para
darme una palmadita en la mejilla, sin suavidad—.
Parece que la señorita te tiene dominado a su antojo,
400

