Page 411 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
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ladrón sugirió que las publicáramos en los
periódicos…
—Espera. ¿Que el ladrón sugirió qué?
Sí, ya hemos tenido esta conversación. Mientras
estabas cantando. Los gógoles matemáticos no
tardaron nada en producir todo lo necesario, la
verdad.
—¿Ya está al corriente de esto? ¿Las comemorias
obran en su poder?
Sí. La nave hace una pausa. Me engañó, ¿verdad? Qué
cabrón.
Mieli asimila la información.
—Sí. Sí, te ha engañado. Y me da en la nariz que
alguien más está a punto de recibir el mismo trato.
Empieza a hacerse de día cuando paramos por fin
para recuperar el aliento. En algún momento debimos
de llegar a mi dormitorio. Me reclino encima de las
almohadas, con los ojos entrecerrados, y la observo,
recostada al otro lado de la cama, desnuda salvo por
su Reloj temporal, con la luz del amanecer
reflejándose en sus alas aún medio desplegadas.
—¿A que te enseñé bien? —dice.
—Ya lo creo. ¿Estábamos… ya sabes, a solas?
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