Page 427 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 427
—Lo sé.
Me observa con atención.
—¿Y bien?
—Déjame verla.
Me siento en una silla de aspecto enclenque, recién
imprimida, y me dispongo a esperar. Raymonde
vuelve y me entrega un objeto envuelto en un paño.
—Nunca me explicaste qué hace exactamente —
dice—. Espero que sepas lo que haces.
Saco la pistola y me quedo mirándola. Parece más
pesada que la última vez que la sostuve, fea con su
cañón achatado y su cargador bulboso con las nueve
balas, las nueve Cualidades de Dios. Me la guardo en
el bolsillo.
—Tengo que irme, pensar un poco —le digo a
Raymonde—. Si no volvemos a vernos… Gracias.
Aparta la mirada, en silencio.
Cierro la puerta detrás de mí y tomo el ascensor para
bajar al nivel de la calle. Siento un cosquilleo extraño
en mi gevulot, y de improviso hay alguien caminando
conmigo por la Avenida, un joven de cabellos
morenos con un traje elegante, igualando mi paso. Su
cara es la mía, pero su sonrisa despreocupada no. Le
indico por señas que tome la delantera y lo sigo.
427

