Page 425 - El Ladrón Cuántico- Hannu Rajaniemi
P. 425
—Gatos con botas. Castillos. Siempre sospeché que
tenías algo que ver con ellos. —Cruza los brazos—. En
cualquier caso, no tiene importancia. ¿Has regresado
para encontrar la felicidad con tu amor?
—No.
—Bien, menos mal, porque ya es demasiado tarde.
Cretino. Deja que te diga que se veía venir. Siempre
fuiste un inconformista. Nada te hacía feliz. Ni
siquiera Raymonde. —Entorna los párpados—. No
vas a contarme dónde has estado, ¿verdad?
—No.
—Da igual. Me alegro de verte. El mundo es muy
aburrido sin ti. —Los vasos tintinean de nuevo.
—Isaac…
—¿Te vas a poner empalagoso?
—No. —No puedo contener una carcajada. Me siento
como si no me hubiera ido nunca. Puedo imaginarme
el atardecer deslizándose por una ladera de vodka,
sentado aquí, charlando y bebiendo hasta que Isaac
comience a leer sus poemas, a polemizar sobre
religión y a hablar de mujeres sin descanso,
retándome a interrumpirlo. No se me ocurre otra cosa
que me apetezca más.
Y ése, claro está, es el precio.
425

