Page 124 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 124
Una conversación de verdad con una mente mecánica
sin rostro, se recordó Holsten. Envió su traducción
a los demás ocupantes de la sala, pidiendo su
ayuda, pero nadie tenía ninguna sugerencia
sobre lo que quería decir el satélite. Antes de que
pudiera dar ninguna respuesta, llegó otra
transmisión.
No los reconozco. Ustedes no son humanos. No
proceden de la Tierra. No son bienvenidos aquí. Eliza
me muestra todo lo que ve de ustedes y no tienen nada
de la Tierra pero por qué no puedo verlos por mi misma
por qué no puedo abrir los ojos dónde están mis ojos
donde están mis ojos dónde están mis ojos. Y entonces
el mensaje cesó abruptamente, dejando a Holsten
estremecido porque esto era lo que había temido:
la súbita aparición de la voz de la locura.
—No creo que sea un ordenador —dijo, pero tan
quedamente que solo Lain lo oyó. Estaba leyendo
por encima de su hombro, y asintió.
Nuestro vehículo es la nave arca Gilgamesh de la
Tierra. Esta nave fue construida después de su época,
escribió y envió, con amarga consciencia de lo
corto que se quedaba eso. Temía lo que recibirían
como respuesta.
Buenas tardes, soy Eliza Diles que se vayan no
Kern, sistema experto los quiero si dicen
compuesto del del del que vienen de la
tengo instrucciones para Tierra pueden
volverse volverse
123

