Page 223 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 223
el mismo truco, pero solo consiguió enfrascarse
en un duelo de tirones con aquel hombre, sin
conseguir nada.
—Jódete, entonces —le dijo—. Asfíxiate si
quieres. —Y con esto el amotinado se dio la
vuelta. Lain se inclinó hacia él rápidamente y
mordió el sello de caucho para bajarle la máscara
de un tirón. Por un momento sus mejillas y ojos
estuvieron en contacto, y Holsten tuvo la extraña
sensación de que era una intimidad
horriblemente inapropiada, como si Lain fuera a
besarlo.
Entonces ella se echó hacia atrás, y los dos se
quedaron ahí sentados con las máscaras en
posiciones igualmente peculiares. ¿Acaso podemos
tener más aspecto de conspiradores?, pensó Holsten.
Pero los amotinados tenían otras prioridades.
Uno de los hombres manipulaba una consola, al
parecer luchando contra los intentos de la
Gilgamesh de tomar el control de la lanzadera,
mientras que Nessel y otra mujer informaban de
qué sistemas se estaban activando. Después de
escucharlos un rato, Holsten se dio cuenta de que
estaban esperando a ver si la nave arca tenía
algún arma que pudiera utilizar contra ellos. Ni
siquiera lo saben.
¿Creen que Lain y yo los salvaremos con nuestra
presencia? Si es así, entonces no estaban
prestando la suficiente atención a Guyen.
222

