Page 331 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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Podría haber sido mucho peor. Lain dijo que
aquel sitio había sido envenenado, infectado con
algún tipo de plaga electrónica que había
destruido el soporte vital original y buena parte
de los sistemas principales de la estación. Pero la
Gilgamesh había resultado ser una copia
demasiado mala de la elegante tecnología del
Viejo Imperio. Sus sistemas habían demostrado
ser terreno yermo para los ataques virtuales,
frustrados por su primitivismo. La cuestión de si
Kern lo había sabido y los había enviado hacia
una trampa fue objeto de debates entre todos
salvo el equipo de Ingeniería, a quien se había
asignado la tarea de amañar los sistemas de la
estación para que entregasen sus secretos.
Un sonido tras Holsten lo sacó abruptamente de
su ensoñación. Se había tratado de un ruido
quedo, sigiloso, y por un momento le vino a la
mente en un resplandor de pesadilla el recuerdo
de aquel distante mundo verde con sus
artrópodos gigantes. Pero no era ningún
monstruo: tras él solo estaba Guyen.
—¿Todo bien, espero? —inquirió el comandante
de la nave arca, contemplando a Holsten como si
sospechase alguna deslealtad. Ahora parecía más
esbelto y gris que cuando dejaron atrás la colonia
lunar. Mientras Holsten dormía pacíficamente, el
comandante se había despertado una y otra vez
para supervisar el funcionamiento de su nave.
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