Page 50 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 50
órbitas estables los habían salvado mientras el
hielo asolaba el planeta a sus pies.
Y entre las reliquias había mapas estelares que
detallaban los lugares de la galaxia donde los
antiguos habían caminado.
Le mostraron la señal, tal como la recibían los
instrumentos de la Gilgamesh. Era un mensaje
relativamente corto que se repetía
interminablemente. No había cháchara de radio
que revelase una pujante colonia extrasolar: eso
habría sido demasiado esperar, dado el tiempo
que había transcurrido.
—Quizá sea un aviso —sugirió Guyen—. Si es
así, y si existe algún peligro, necesitamos saberlo.
—Y si hay algún peligro, ¿qué podemos hacer
exactamente? —preguntó Holsten con voz
queda—. ¿Podemos cambiar nuestro rumbo
siquiera, evitar el sistema?
—Podemos preparamos —dijo Lain con
pragmatismo—. Si se trata de algún evento
cósmico que por alguna razón no hemos
detectado, y que por alguna razón no ha
destruido al transmisor, entonces puede que
tengamos que intentar alterar el rumbo. Si es…
una plaga, o alienígenas hostiles, o algo,
entonces… Bueno, ha pasado mucho tiempo,
seguramente. Probablemente ya no sea relevante.
49

