Page 51 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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—Pero tenemos mapas. En el peor de los casos,
podemos trazar un rumbo hasta el siguiente
mundo —señaló Guyen—. Haríamos una
maniobra de catapulta en torno a su sol, y
seguiríamos nuestro camino.
Para entonces Holsten había dejado de prestarle
atención, se había sentado y escuchaba por un
audífono la señal captada por la Gilgamesh,
repasando representaciones visuales de su
frecuencia y pauta, y seleccionando obras de
referencia de la biblioteca.
Ajusto la interpretación que hacía la Gilgamesh de
la señal, contrastándola con todos los algoritmos
de decodificación conocidos de aquella
civilización largamente extinta. Había hecho esto
muchas otras veces. A menudo la señal estaba tan
codificada que la moderna criptografía no era
capaz de descifrarla. Otras veces consistía
claramente en palabras, pero en uno de esos
idiomas problemáticos que nadie había
conseguido traducir.
Escuchó y ejecutó sus encriptaciones, y
comenzaron a aparecer palabras, en la lengua
antigua y formal de una edad ya desvanecida de
maravillas y abundancia… y de una abrumadora
capacidad destructiva.
—Es Imperial C —declaró con seguridad. Era
uno de los lenguajes conocidos más comunes y,
si podía conseguir que su cerebro se pusiera en
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