Page 46 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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vasto  vacío  que  debía  encontrarse  más  allá  del


              casco,  un  vacío  que  ningún  humano  había


              sondeado desde antes de la glaciación, desde los

              días  perdidos  entre  los  milenios  del  Viejo


              Imperio.



              La sala de suspensión de la Tripulación Principal


              estaba llena, y apenas había espacio para ambos

              y  las  hileras  de  ataúdes:  el  suyo  y  otros  dos


              abiertos  y  vacíos,  y  los  demás  aún  con  los


              cuasicadáveres  de  los  demás  tripulantes


              principales,  lo  que  demostraba  que  no  era

              necesario que asumieran un rol activo en la nave.


              Lain se dirigió hacia la escotilla y la abrió antes


              de responder, mirándolo por encima del hombro

              sin atisbo de burla.



              —Mil ochocientos treinta y siete años, Mason. O


              eso dice la Gilgamesh.



              Holsten  se  sentó  de  golpe  en  el  borde  de  la


              cámara  de  suspensión,  pues  las  piernas  le

              fallaron de repente.



              —¿Cómo se…? ¿Cómo se encuentra? ¿Has…? —


              Las  frases  se  rompían  continuamente  en  su

              cabeza—.  ¿Hace  cuánto  que  estás  levantada?


              ¿Has           comprobado…                        el       cargamento,                   los


              demás…?



              —Llevo  levantada  nueve  días,  mientras  te

              despertaban                    amorosamente,                        Mason.               He











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