Page 139 - Ciencia Ficción - Selección 01
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valle encontró algunas plantas deliciosas. Y la
nueva agilidad que poseía su cuerpo, viviendo al
aire libre, le hizo posible cazar los animales que
corrían por el valle.
Tras algunos meses, quizá un año, los hombres co‐
menzaron a aparecer. No muchos, pero pronto
formaron pequeños grupos. Eligieron varios valles
cercanos donde montar sus desvencijadas tiendas.
De vez en cuando, estos hombres vagaban por los
alrededores del tren, pero evitaban a la solitaria y
barbuda figura que se rascaba plácidamente bajo el
sol. Convencidos del hecho que no podían esperar
nada de él, continuaron en sus cacerías y
exploraciones.
Pero un día la rutina cambió. Con los cazadores
llegó un harapiento niño de edad y sexo
indeterminados. Sus facciones estaban arrugadas,
escuálidas. Aquel rostro parecía algo extraño sobre
el diminuto cuerpo infantil, con sus brazos
esqueléticos y abdomen protuberante. El niño
caminaba débilmente detrás de los demás, y cuando
vio al hombre descansando junto al vagón de carga
se acercó a él. Justamente en aquel momento, sus
flacas piernas se doblaron y cayó a tierra.
El hombre se inclinó. Los ojos del niño estaban
abiertos, mirándole con expresión triste, de total
abandono. No quedaban casi dientes en su boca y
en su mejilla izquierda acababa de abrirse una
nueva pústula. El hombre se sintió enormemente
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