Page 140 - Ciencia Ficción - Selección 01
P. 140
desconcertado, pero entonces recordó algo. Quizá
podía ayudar a aquel pequeño ser que había
despertado en él cierto atávico sentimiento de
compasión. Regresó al vagón, hurgó en una de las
cajas que había apartado a un lado cuando había
improvisado su refugio y extrajo una diminuta
botella. Los febriles ojos del niño miraron con
curiosidad el objeto que era tan ajeno a su universo.
Entonces se le nubló la vista repentinamente.
Los harapientos cazadores se aproximaron, y se
colocaron entre el hombre y el niño. Alzaron a este
último en brazos y se lo llevaron en dirección a su
campamento. El pequeño frasco, lleno de cápsulas
multicolores, no abandonó la cerrada mano del
niño.
El hombre pronto olvidó el incidente. Reanudó su
vida solitaria sin contar los días que iban
transcurriendo. Pero una tarde regresaron los
cazadores, y esta vez se acercaron directamente a él.
El niño —ahora era evidentemente una niña—, los
acompañaba. Pero tenía un aspecto completamente
distinto. Sus mejillas se habían llenado, brillaban
sus ojos, y todo cuanto restaba de antes era una
cicatriz rosada.
Los cazadores se aproximaron al hombre del tren
y le hablaron. No les entendió una sola palabra. Una
mujer que acompañaba al grupo se adelantó, se
arrodilló ante él y besó su mano respetuosamente.
Luego le ofreció trozos de carne guisada y varias
140

