Page 137 - Ciencia Ficción - Selección 01
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Permaneció boca abajo hasta que el sol apareció en
el horizonte, con su claridad que a duras penas
atravesaba la espesa y oscura niebla que cubría el
cielo.
El hombre nunca supo lo que había sucedido, ni
qué relación había entre aquel rápido día y noche
con la gente que huía de la ciudad. Pero no tardó en
darse cuenta del hecho que habían cambiado
muchas cosas.
No trató de regresar a aquella ciudad ni a ninguna
otra... Algo le decía que jamás volvería a encontrar
en ellas alivio alguno. Ahora las ciudades estaban
malditas y debía evitarlas. Y así continuó su avance
a través del campo.
Vio a grupos más pequeños de gente, pero por
otra parte descubrió a muchos abrasados y
cadáveres horriblemente mutilados. En algunos
lugares, los cuerpos estaban apilados formando
pequeñas montañas de carne abrasada. El hombre
pronto aprendió a evitar también aquellos lugares
de muerte.
Una mañana vio cómo un pájaro vacilaba en
medio de su vuelo y caía a tierra piando
desesperadamente. Y, aunque la comida era escasa,
supo instintivamente que no debía comer aquel
pájaro, y no lo hizo.
La espesa niebla no se disipaba, y en el cielo había
colores de puesta de sol. Especialmente por la
noche, había como relámpagos blancos más allá del
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