Page 251 - Ciencia Ficción - Selección 01
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—¡Eh, tú!


               Se  frotó  los  cerrados  ojos  mientras  el  sudor


            goteaba  desde  las  arrugas  como  sucias  gotas.

            «Concéntrate.»  Tenía  que  saberlo.  Había  llegado


            hasta allí, casi tres millas a través de la ciudad, y a


            pie, y ahora tenía que saberlo.


               La sombra saltó desde el muro que había entre dos

            bidones de basura. El viejo entornó los ojos un ins‐


            tante  para  ver  aquella  figura  que,  como  un


            murciélago, agitaba los brazos.


               Cerró con fuerza los ojos, como si crispase ambos

            puños.  ¡Tenía  que  estar  seguro!  La  visión


            momentánea  había  sido  débil,  atravesando  la


            ciudad, y ahora, si estaba en lo cierto, si por fin le


            había encontrado, sentiría saltar aquella chispa en

            aquel lugar especial que había en la parte posterior


            de  su  cerebro,  donde  siempre  la  sentía  cuando


            estaba seguro, y entonces «lo sabría».


               —¡Ehhh!

               Una mano le agarró repentinamente.


               Tembló tratando de desembarazarse de ella. «¡No


            debo  perder  este  pensamiento!»  Sus  temblorosas


            mejillas protestaron antes que sus labios pudiesen

            formar  las  palabras:  «No...,  no  debo  perderlo...,


            ahora».


               —¡Hola, viejo!


               Unos pies que se arrastraban se detuvieron a su

            espalda, y la mano fuerte y poderosa le agarró por


            el cuello.







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