Page 160 - Seveneves -Neal Stephenson
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decisión  de  su  jefe  de  concentrarse  en  el  agua


            congelada.  Por  tanto,  cuando  no  hacía  que


            pequeñas  criaturitas  corriesen  sobre  planchas  de


            hielo  de  contrabando,  se  dedicaba  a  darles



            utilidad  a  los  viejos  robots  haciéndoles  perforar


            agujeros  y  fijar  algunos  puntos  de  conexión,


            básicamente  argollas,  en  la  parte  posterior  de


            Amaltea  para  luego  anclar  los  luks  mediante


            cables.  No  se  trataba  de  un  sistema  de  anclaje


            total,  por  lo  que  al  principio  tendían  a  moverse


            lentamente  y  chocar  despacio  unos  contra  los



            otros como si fuesen globos atados con un cordel.


            Pero  tras  un  día  o  dos  se  acomodaron  en  una


            configuración estable que justo bloqueaba la vista


            de  Dinah  por  el  ventanuco.  Ahora  solo  veía


            plástico. No le importaba. Después de comprobar


            los  riesgos  a  los  que  se  enfrentaban  los


            exploradores, no le importaba nada.




                    Por sí solas, las capas de los luks eran bastante


            transparentes,  pero  al  haber  tantas,  la  visión  era


            difusa.  Podía  distinguir  la  forma  del  cuerpo



            vecino,  pero  no  la  cara.  Claramente  era  una


            mujer.




                    Los  turnos  de  los  exploradores  eran


            continuos. La mujer que estaba al otro lado de la



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