Page 1000 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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mayoría de los Puños estaban demasiado
ocupados y, cuando llegaba algún soldado de
a pie, las chicas de madame Ping estaban
deseosas de ser útiles a ese respecto. Nell
reflexionó que un montón de soldados que se
encontraban estacionados en un burdel
llegarían naturalmente con ciertas esperanzas,
y que las residentes harían mal en llevarles la
contraria.
Nell había salido al mundo en busca de
fortuna y esto era lo que había encontrado.
Entendió mejor que nunca la sabiduría de los
comentarios de la señorita Matheson sobre la
hostilidad del mundo y la importancia de
pertenecer a una tribu poderosa; todo el
intelecto de Nell, sus vastos conocimientos y
habilidades, acumulados durante una vida de
intenso entrenamiento, no eran nada cuando se
enfrentaba con un puñado de campesinos
organizados. No podía dormir realmente en su
posición actual pero salía y entraba en la
consciencia, siendo visitada ocasionalmente por
alucinaciones. Más de una vez soñó que el
condestable había venido con su traje de hoplita
a rescatarla; y el dolor que sintió cuando
recuperó la consciencia y comprendió que su
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