Page 998 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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que no dejase cicatrices, y era todo lo que
realmente sabían. Cuando a la líder se le
ocurrió la idea de apagar cigarrillos en las
mejillas de Nell, fue algo completamente nuevo
y dejó al resto de las chicas sorprendidas y
silenciosas durante unos minutos. Nell sintió
que la mayoría de las chicas no tenía estómago
para algo así y que simplemente querían
entregarla a los Puños a cambio de la
ciudadanía en el Reino Celeste.
Los Puños comenzaron a llegar doce horas
más tarde. Algunos vestían conservadores
trajes de negocios, otros vestían uniformes de
las fuerzas de seguridad del edificio, otros
parecía como si hubiesen venido a llevarse a
una chica a la discoteca.
Todos tenían algo que hacer cuando llegaron.
Estaba claro que aquella suite iba a servir como
cuartel general local de algún tipo cuando la
rebelión comenzase de verdad. Comenzaron a
traer suministros en el ascensor de carga y
parecían pasar mucho tiempo al teléfono. A
cada hora llegaban más soldados, hasta que la
suite de mada‐me Pmg acomodaba a una o dos
docenas. Algunos estaban cansados y sucios y
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