Page 505 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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dijo Brad—, pero nos encontramos bajo la
jurisdicción de Shanghai como el resto de los
Territorios Cedidos. Es verdad que la Policía de
Shanghai no suele venir, porque somos gente
pacífica y porque hemos llegado a ciertos acuerdos
con ellos. Pero si supiesen que damos cobijo a un
fugitivo miembro de una banda...
—No digas más —le soltó Harv.
Estaba claro que ya lo había pensado todo
sentado a la orilla del río y sólo esperaba a que los
adultos le confirmasen su lógica. Antes de que Nell
entendiese lo que sucedía, él se acercó a ella y le
dio un abrazo y un beso en los labios. Luego le dio
la espalda y comenzó a correr por el campo verde
en dirección al océano. Nell corrió tras él, pero no
pudo alcanzarlo, y finalmente se cayó en un grupo
de campanillas y vio a Harv disolverse tras una
cortina de lágrimas. Cuando ya no pudo verle, se
hizo un ovillo sollozando y, con el tiempo, Rita vino
y la cogió entre sus brazos fuertes y la llevó
lentamente a través del campo de vuelta al Molino,
donde la rueda seguía girando.
Las huérfanas Han son expuestas a los beneficios
de la tecnología
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