Page 510 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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animación de una figura geométrica, largas tiras
de algo rebotaban de un lado a otro y chocaban
unas con otras. Parecía vagamente familiar:
aquello se suponía que eran tallos que los taoístas
usaban para adivinar. Pero en lugar de formar
hexagramas del I Ching, comenzaron a situarse en
su lugar, una después de la otra, de tal forma que
formaban letras en un estilo pseudo‐chino
utilizado en los logotipos de los restaurantes
chinos de una estrella. Cuando la última se colocó
en su lugar, decía:
BUSQUE AL ALQUIMISTA
—Muchísimas gracias, Doctor X —respondió
Hackworth. Siguió mirando el papel durante un
rato, esperando que se convirtiese en otra cosa,
algo más informativo, pero estaba muerto, un
trozo de basura ahora y para siempre.
Secuestrador redujo el paso a un medio galope y
atravesó la universidad, luego giró al norte y
atravesó un puente que llevaba a una península
que contenía la mayor parte de Vancouver. La
cabalina realizó la perfecta tarea de no pisar a
nadie, y Hackworth aprendió pronto a dejar de
preocuparse y confiar en sus instintos. Eso dejó sus
ojos libres para vagar por las vistas de Vancouver,
lo que no había sido aconsejable cuando había
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