Page 512 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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las  garras  bien  hundidas  por  una  superficie  de


              cuarenta y cinco grados, como un león de montaña.


              Un alarmante zigzag por entre un grupo de pinos


              los  llevó  hasta  una  área  despejada  cubierta  de


              hierba.  Luego  Secuestrador  cambió  a  un  paso


              menor, como si fuera un caballo real que tuviese


              que enfriarse gradualmente, y llevó a Hackworth


              hacia un semicírculo de viejos tótems.





                  Allí había una joven, de pie frente a uno de los


              tótems  con  las  manos  en  la  espalda,  lo  que  le


              hubiese  dado  una  apariencia  agradablemente


              recatada  si  no  hubiese  sido  porque  estaba


              completamente  desnuda  y  cubierta  por  tatuajes


              mediatrónicos  que  cambiaban  constantemente.


              Incluso su pelo, que le caía libre hasta la cintura,


              estaba infiltrado por ese tipo de nanositos por lo


              que cada mecha de color fluctuaba de sitio en sitio


              según  un  esquema  que  no  era  evidente  para


              Hackworth. Miraba atentamente la talla del tótem


              y aparentemente no por primera vez, porque sus


              tatuajes estaban realizados en el mismo estilo.





                 La  mujer  miraba  un  tótem  dominado  por  la


              representación de una orea, cabeza abajo con la cola


              hacia  arriba,  la  aleta  dorsal  salía  proyectada


              horizontalmente fuera del tótem y evidentemente


              había sido realizada con otro trozo de madera. El


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