Page 657 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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en  objeto  de  asombro  morboso  entre  sus


              delgadas alumnas, y cuyas prácticas lavatorias


              personales —la tendencia a la caspa, el lápiz de


              labios muy usado, el pequeño rastro de saliva en


              la comisura de los labios— son más importantes


              en  las  mentes  de  las  estudiantes  que  la  Gran


              Pirámide  y  la  Expedición  de  Lewis  y  Clark.


              Como  todas  las  otras  mujeres,  la  señorita


              Stricken  se  beneficiaba  de  la  falta  de  genitales


              externos que hacía más difícil que Nell pudiese


              incapacitarla, pero aun así, Nell podía pensar en


              media  docena  de  formas  de  convertirla  en  un


              montón  sanguinolento  sobre  el  piso  y  no


              malgastar  más  de  un  minuto  en  el  proceso.


              Durante su estancia con el condestable Moore,


              al notar el interés de su benefactor por las armas


              y la guerra, había sentido un renovado interés


              por  las  artes  marciales,  había  vuelto  en  el


              Manual  a  la  historia  de  Dinosaurio  y  se  había


              alegrado mucho pero no se había sorprendido


              demasiado al descubrir que Dojo todavía ense‐


              ñaba sus lecciones, empezando justo donde él y


              Belle la Monita se habían quedado.





                 Pensando  en  su  amigo  Dinosaurio  y  su


              maestro,  Dojo  el  Ratón,  de  pronto  sintió  una


              vergüenza más profunda que la que la señorita


                                                                                                     657
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