Page 790 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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de saber si realmente iba a algún sitio. Su fe no


              comenzó a vacilar hasta que llegó la tarde, las


              nubes eternas cambiaron de plata a gris oscuro,


              y notó que la ca‐balina los llevaba más y más


              alto hacia zonas menos densamente pobladas.





                  Luego  vio  las  piedras  y  supo  que  había


               elegido  el  sendero  correcto.  Una  pared  de


               granito marrón, oscura y húmeda por la niebla


               condensada,  se  materializó  ante  ellos.  La


               oyeron  antes  de  verla;  no  producía  ningún


               ruido, pero su presencia cambiaba la acústica


               del  bosque.  La  niebla  se  cerraba,  y  apenas


               podían ver la silueta de los árboles de montaña


               cubiertos de maleza, doblados por el viento y


               alineados  incómodamente  en  lo  alto  del


               acantilado.





                   Entre los árboles se veía la silueta de un ser


                   humano.





                  —Tranquila                         —informó                      Hackworth


               dirigiéndose  a  su  hija,  luego  hizo  que


               Secuestrador se detuviese.





                   La  persona  en  cuestión  tenía  el  pelo  muy


               corto  y  vestía  una  amplia  chaqueta  hasta  la


                                                                                                     790
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