Page 787 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 787

un caballero que vino de tapadillo por la Altavía


              desde  Nueva  Atlantis.  —De  forma  poco


              característica, madame Ping convirtió sus garras


              en piernas y las hizo correr sobre la mesa, como


              un vicky furtivo que intentase llegar a Shanghai


              sin ser detectado por un monitor. Reconociendo


              la indirecta, Nell se cubrió la boca con una mano


              enguantada y rió disimuladamente.





                  »De esa forma, madame Ping realiza un truco


              de  magia:  convierte  a  un  cliente  satisfecho  de


              Nueva Atlantis en miles de clientes de todas las


              demás tribus.





                  —Debo confesar que estoy sorprendida —se


              aventuró Nell—. Por mi falta de experiencia en


              estas  materias,  había  supuesto  que  cada  tribu


              tendría preferencias distintas.





                  —Cambiamos  un  poco  los  guiones  —dijo


              madame  Ping—,  para  tener  en  cuentas


              diferencias  culturales.  Pero  la  historia  nunca


              cambia.  Hay  muchas  gentes  y  muchas  tribus,


              pero pocas historias.














                                                                                                     787
   782   783   784   785   786   787   788   789   790   791   792