Page 823 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 823
realmente funcionaba como se suponía; el
caballero negro no había podido estropearlo,
probablemente porque todo allí se hacía con
cifras y todo estaba descentralizado. Nell
descubrió que un sistema que funcionaba
correctamente era más difícil de entender que
uno que estaba roto.
Al final, la Princesa Nell se colocó de aprendiz
para un maestro cifrador y aprendió todo lo que
se sabía sobre códigos y las claves para
descifrarlos. Hecho eso, le dieron su propia
llave, como insignia de su oficio, y encontró
trabajo en uno de los puestos cifrando y desci‐
frando libros. Resultó que la llave era algo más
que un adorno; enrollado dentro de la varilla
había un trozo de pergamino con un número
muy largo que podía usarse para descifrar un
mensaje, si el emisor quería que tú lo descifraras.
De vez en cuando iba a los puestos de
alrededor del mercado, cambiaba libros por
algo de oro y luego compraba comida y bebida.
En uno de esos viajes, vio a otro miembro del
gremio de los cifradores, que también se tomaba
un descanso, y notó que la llave que colgaba de
823

