Page 827 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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bien  una  vez  que  conseguían  encenderlos.  La


              baja y plana región del delta del Yangtsé al este


              de Shanghai era un distrito de seda bien provisto


              de moreras, que cuando se cortaban, se apilaban


              y se encendían bajo las líneas de Toma, las hacían


              arder con el tiempo como fuegos de carretera.








                  La  Toma  nipona  tenía  demasiado  fósforo  y


              ardió  con  una  furibunda  llama  blanca  que


              iluminó el cielo nocturno en varios lugares visto


              desde los altos edificios de Pudong. Una línea


              importante  llevaba  a  Nanjing,  otra  hacia


              Suzhou, otra hacia Hangzhou: aquellas llamas


              distantes inevitablemente produjeron rumores,


              entre  las  hordas  de  refugiados  en  Shanghai,


              relativos a que esas ciudades también ardían.





                  La Toma de Nueva Atlantis tenía un mayor


               contenido  de  azufre  que,  cuando  ardía,


               producía  un  pestazo  plutónico  que  lo


               impregnaba todo a docenas de kilómetros en la


               dirección del viento, haciendo que los  fuegos


               pareciesen más cercanos de lo que realmente


               estaban. Shanghai olía mucho a azufre mientras


               Nell  cruzaba  uno  de  los  puentes  que  unía  la


               parte baja de Pudong con la aún más baja y más



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