Page 975 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 975
gwailo llegaría a ver: el Reino Celeste durante la
próxima Era de la Simiente. Los campesinos
atendían sus campos y arrozales, e incluso en
épocas de sequía e inundaciones, la tierra
producía una rica cosecha: comida, por
supuesto, pero también muchas plantas
extrañas, frutas que podían convertirse en
medicinas, bambú, mil veces más fuerte que las
variedades naturales, árboles que producían
goma sintética y bolas de combustible seguro y
limpio. En ordenada procesión los agricultores
quemados por el sol llevaban sus productos a
grandes mercados en limpias ciudades libres de
cólera y conflictos, donde todos los jóvenes eran
respetuosos y devotos estudiosos, y donde se
honraba y cuidaba a los ancianos. Aquélla era
una simulación ractiva tan grande como toda
China, y Hackworth podía haberse perdido en
ella, y quizá lo hizo durante no sabía cuánto
tiempo. Pero finalmente cerró los ojos,
parpadeó y bebió algo de té para recuperar el
control racional de su mente.
—Sus argumentos no carecen de méritos —
dijo Hackworth—. Gracias por ayudarme a ver
la cuestión bajo otra luz. Meditaré sobre esas
preguntas durante mi retorno a Shanghai.
975

