Page 451 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
P. 451
D Dm mi it tr ry y G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y S Su um me er rk ki i ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )
explorar el entorno. Había desaparecido allí, al lado del
cartel publicitario. En ese mismo lugar, un estrecho
pasaje se abría a la acera ancha y abarrotada. ¿Podía ser
que el viejo se hubiera metido por él?
Para estar más seguro, subí de nuevo a la acera, me
sumergí una vez más en la multitud y me abrí paso a
codazos hasta que, por fin, derrengado y sudoroso,
entré dando traspiés en un callejón miserable y
desierto. Estaba flanqueado casi en su totalidad por
deteriorados edificios de tres pisos. Tuve una suerte
fenomenal: a sólo unos trescientos metros más allá
descubrí la figura cojeante. Si hubiese llegado unos
segundos más tarde, probablemente habría perdido la
pista al viejo. En aquel mismo momento llegaba al cruce
siguiente y, ante mis propios ojos, giraba a la izquierda.
—¡Espere! ¡Alto! —le grité con todas mis fuerzas,
pero no pareció que me oyera.
El callejón por el que se había metido inspiraba
recelo: pavimento viejo de adoquines, casas sucias con
postigos claveteados, ni un solo coche aparcado, ni un
alma.
Sin embargo, no se me ocurrió ni por un momento
abandonar la persecución. Si el viejo era quien yo
Página 451

