Page 455 - Sumerki - Dmitry Glukhovsky
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D Dm mi it tr ry y   G Gl lu uk kh ho ov vs sk ky y                                                                                                                              S Su um me er rk ki i   ( (C Cr re ep pú ús sc cu ul lo o) )








                  En  contraste  con  los  extraños  callejones  y  patios

           interiores por los que había perseguido a mi supuesto


           cliente igual que Alicia persiguió al conejo blanco, allí

           se  apretujaban  densas  multitudes.  El  edificio  más


           cercano  —una  casa  de  pisos  sólida  y  gris—  se  había

           partido por en medio, como si le hubieran asestado un

           hachazo.  Los  bordes  de  la  herida  estaban  bastante


           separados entre sí y permitían verle las entrañas. Desde

           la  planta  baja  hasta  el  quinto  piso  se  distinguían  las

           habitaciones: a veces un dormitorio con un viejo papel


           de pared, a veces una habitación remozada a costa de

           un elevado presupuesto, a veces una taza de inodoro,

           suspendidos  sobre  el  abismo.  Recordaba  a  una


           gigantesca  casa  de  muñecas  plegable.  De  vez  en

           cuando, los monos azules de los equipos de salvamento


           aparecían  en  las  puertas.  Miraban  si  aún  quedaba

           alguien  atrapado  en  el  interior.  Cerca  de  la  puerta  se

           elevaba ya un pequeño montículo de sofás, televisores,


           ordenadores y maletas llenas de vestidos.  Los vecinos

           querían poner a salvo sus pertenencias más valiosas y


           exigían a voz en grito que la policía levantara el cordón

           y les permitiese volver al edificio antes de que acabara

           de derrumbarse.





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