Page 170 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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quedé largas horas, sin comprender ni un ápice de
lo que decía March Jordill, todo por captar algo, y
cuanto más crecía, más comprendía. Ahora, de esta
conversación, comprendí que el ornamento que
habíamos traído del Barrio Vedado era una imagen
de un culto prohibido de los muchos que florecían
a nuestro alrededor.
Este ídolo del culto de la Piel Humana era una
cosa fea y desnuda, con dos rostros masculinos,
uno en la cabeza, otro en el pecho. Sus pies estaban
apartados, sus nalgas apretadas, y comprimía los
puños contra sus hombros de metal. Aunque no me
gustaba, no me atrevía a reirme de él.
—No entiendo nada de eso, en absoluto —decía
la vieja Lamb, haciendo la mueca de disgusto que
generalmente acompañaba a su negación con la
cabeza—. En mi juventud no había tantos
problemas y cada cual creía algo diferente.
—Ah, estaban equivocados, entonces —dijo con
deleite March Jordill, pues le agradaba destacar los
errores de los demás—. Todos han empezado a creer
lo mismo de nuevo, ahora que la autoconciencia
humana vuelve a hundirse en la conciencia de masa.
Presenciamos la creencia en una sola cosa, aunque
viene superficialmente disfrazada en muchas
formas la creencia en la oscuridad animal de la que
surgimos hace relativamente tan poco tiempo. La
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