Page 48 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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enfermo.  Más  adelante,  debajo  del  agua  verde,

               había  formas  oscuras.  Nos  lanzamos  sobre  ellas.

               Skumpsby corrió a la borda y se inclinó a mirar, y


               una  roca  volvió  a  rozar  el  casco.  Se  oyó  un

               bramido. Al frente estalló un oleaje brillante. Puse

               proa al puerto, y la estela que dejábamos se llenó


               de espuma a medida que abríamos un surco mayor

               en las olas. Una alarma empezó a sonar. La apagué

               de inmediato.


                      Ahora la tierra era visible en el horizonte, la

               tierra amarilla y marrón que forma el rincón más


               inhóspito  de  África.  Enfrente,  a  estribor,  vi  una

               torre, pero no me atreví a volver a mirar. Sostenía

               el  timón  manual  y  deseaba  que  llegase  cuanto


               antes la destrucción del barco y de todo mi ser. ¡

               Justine, debías haber estado con nosotros!


                      Adelante  volaba  el  ala  negra  de  nuestra

               sombra, hundiéndose en las olas. Sentí que encima

               teníamos  otra  ala.  Viajábamos  a  la  sombra  de


               poderes mayores de los que conocíamos. Estamos

               limitados  al  autoconocimiento  que  podemos

               lograr;  es  cuestión  de  honor,  de  inteligencia,  de


               coraje;  pero  siempre  queda  una  habitación

               inexplorada  en  la  vaga  mansión  de  nuestro

               entendimiento, una escalera desconocida que lleva


               en  línea  recta  a  las  regiones  infernales.  ¡De  ahí

               provenían               los       oscuros            poderes             que         nos


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