Page 75 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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XX,  no  en  el  XXII;  todos  conservan  aún  sus

               posesiones.

                      Los hombres me sacaron la mano del bolsillo. Yo


               aferraba  en  el  puño  derecho  mi  fotografía.  Me

               doblaron el brazo sobre el borde de la mesa. Uno de

               ellos dio la vuelta a mi mano con un violento gesto.


               El dolor me subió por todo el brazo  y  el  hombro.

               Grité y la fotografía cayó al suelo. El hombre gordo

               la  tomó  y  caminó  con  ella  hacia  un  gran  tanque


               situado  junto  a  la  ventana.  Corrí  tras  él.  El  tanque

               estaba lleno de un líquido con un olor que me era


               familiar; ¡tantas veces lo había percibido, despierto y

               en sueños...! Era un hidrocarburo clorinado, llamado

               oxbenceno. Lo usábamos diluido, una parte en diez


               mil de agua, para eliminar las plagas más resistentes.

               El hombre gordo hundió en él la fotografía.


                      Vi aquel rostro adorado doblarse en el líquido y

               desaparecer, casi parecía sufrir al deformarse. Hundí

               mi mano en el líquido para salvarlo.


                      El amado retrato estaba casi en mi poder cuando

               mi brazo comenzó a disolverse. Una parálisis letal

               subía por mis venas. En el líquido nada sobrevivía.


               Con  la  boca  abierta,  en  un  gesto  de  vergüenza  y

               miedo, caí hacia atrás, agitando el resto de mi brazo.

               La disolución ya alcanzaba al hombro.


                      La horrible alucinación terminó y me devolvió al

               mundo real, llorando aún, como seguiría haciéndolo


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