Page 77 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
P. 77
CAPITULO CUATRO
Y así he llegado, al fin, a los Viajeros, después
de trabajar dos meses —o no trabajar, lo que es
peor— en este manuscrito. Quizá debí haber
comenzado con ellos, puesto que son una parte
tan importante de mi vida; pues aunque les
acompañé apenas un corto período, su carácter
extraño tenía una fuerza tremenda; en su sistema
había lugar para la confianza y la caridad. Y esto, a
pesar de que eran los más perseguidos de los
hombres. Y lo que es más importante, los Viajeros
representaban una especie de iniciativa para el
futuro en un continente lleno de callejones sin
salida.
No. No logré empezar con ellos. Se necesita
valor para escribir, y el valor crece más con el
ejemplo propio que con el ajeno. Se necesita valor
porque escribir es confesar, y mi mayor confesión
debe aparecer en esta parte del relato. Amé a los
Viajeros, pero traicioné a Jess. Asimismo, he
recuperado el sentimiento de la escritura; he
logrado una especie de resurrección de esta
antigua forma artística; ¡disposiciones sintácticas,
mecanismos semánticos, venid todos en mi ayuda,
permitidme expresar mis pensamientos a nadie! O
quizá después de esta guerra los restos de la
76

