Page 70 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
P. 70
posada sobre una plataforma gigante, alzada sobre
postes a gran nivel sobre la tierra circundante, a una
altura en la que los venenos del aire del campo no
llegaban a sus habitantes.
Me recorrió un estremecimiento de nostalgia,
aunque conocía el hacinamiento de las oscuras
calles de la metrópolis. Desde mi altura podía ver
algo más; a un lado del camino, a poca distancia
de donde estábamos, se alzaban las ruinas de una
de las viejas ciudades caducas por el
establecimiento de la nueva red de caminos. Una
gran parte de ella había sido eliminada para
disponer de más tierra cultivable, pero quedaba
mucho en pie.
Dos años antes, yo mismo había trabajado en
la tarea de echar abajo los restos de la ciudad. Un
labrador debía trabajar en lo que se le ordenara
durante el tiempo de su rusticación. Allí, en
aquellas ruinas, encontré un depósito secreto de
libros y llevé de contrabando algunos a la aldea.
Los tenía ocultos bajo mi litera.
Decidí visitar las ruinas y ver si podía hallar
algo más. Me devoraba el deseo de hacer algo
prohibido.
Trabajamos todo el día, con un alto al
mediodía para beber una sopa de nabos que
ofrecía la cantina móvil. A la
69

