Page 80 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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espíritu había transformado ese sufrimiento en algo

               más grande. Antes de poner los ojos en él, yo nunca

               había  apreciado  la  diferencia  entre  soportar  y


               perdurar.  En  el  momento  en  que  le  vi,  y  aunque

               nunca en mi vida había visto un rostro así, supe que

               de él podía esperar piedad.




                      Llevaba  en  la  mano  una  especie  de  tela

               adhesiva, y con ella cerró el tajo que habían abierto


               sus hombres en mi traje. Durante todo ese tiempo,

               me miró con ojos penetrantes.


                      —Está  enfermo,  amigo  —dijo—.  ¡Ha  estado

               hablando en sueños! Suba su mascarilla y déjenos

               verle la cara. Es un labrador, ¿no es cierto?


                      —Tengo que volver a la aldea —le dije—. Si no,

               llegaré tarde; y usted sabe lo que eso significa: las


               celdas o la Casa del Gas.

                      —Le aconsejaría que se quede con nosotros —

               dijo.


                      Una de las mujeres agregó:

                      —No  podemos  permitirle  que  se  vaya,  ahora

               que lo tenemos, Jess. Podría hablarles a los guardias


               de nosotros. Ahora es un Viajero...

                      ¡Jess!  ¡Aquel  hombre  era  Jess!  En  todas  las

               aldeas  de  prisioneros  ése  era  el  nombre  que  se


               mencionaba cada vez que se hablaba de los Viajeros.

               Para los labradores significaba esperanza; para los


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