Page 82 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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—Llámeme Jess. Los Viajeros formamos una
hermandad, y pronto nos conocerá a todos. Lo
poco que tenemos lo compartimos.
—He oído antes mencionar su nombre.
—Está bien, Knowle. Vaya y ponga en marcha
su tractor. Haga un buen trecho en dirección a la
aldea, apártelo lo más posible de esta dirección,
salte y vuelva aquí.
Volví a cerrar mi mascarilla. Todos me miraban
en silencio, hostiles. Sentía su falta de confianza. Sin
una palabra me volví y pasé por entre las mantas
húmedas que formaban el filtro de aire de la puerta.
Afuera, la calma de la noche empezaba a caer sobre
las ruinas de la ciudad. Dos centinelas estaban
ocultos entre las piedras. Me miraron sin hablar.
Pasé a poca distancia del lugar donde me
habían capturado. Llegué a mi tractor, trepé a él y
lo puse en marcha. Lentamente lo saqué de las
ruinas y apunté su nariz hacia los kilómetros vacíos
de campo abierto.
No sabía cómo sería la vida entre los Viajeros,
salvo que resultaría inimaginablemente dura. La
vida en la aldea era algo que conocía. Si volvía con
rapidez, el peor castigo que recibiría sería una
semana en la Casa del Gas. La Casa del Gas era el
sobrenombre de la fábrica a la que iban a parar los
productos de la tierra, antes de que los transportes
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