Page 81 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
P. 81

capataces,  miedo.  Yo  sabía  que  su  vida  era  una

               leyenda,  y  que  había  una  recompensa  por  su

               cabeza.


                      Jess me dijo:

                      —Todos  hemos  sido  labradores,  convictos

               sentenciados a trabajar la tierra, como usted. Hemos


               escapado. Nos liberamos y ahora no obedecemos

               otra ley que la nuestra. ¿Se unirá a nosotros?

                      —Pero  ¿adonde  van?  No  hay  ningún  lugar


               adonde ir —dije.

                      —Eso se lo diremos a su debido tiempo. Primero


               debemos saber si se unirá a nosotros.

                      Me  miré  las  manos.  En  realidad,  no  era  una

               pregunta a la que tuviera libertad para responder


               como  quisiera;  esa  clase  de  preguntas  había

               desaparecido del mundo. Pensé que si quería salvar


               mi  vida  había  una  sola  respuesta.  Ahora  sabía

               dónde  se  ocultaban  y  no  me  dejarían  volver  a  la

               aldea.


                      —Me uniré a vosotros —dije.

                      —Su tractor nos será útil, de cualquier modo —

               dijo uno de los hombres—. Podremos usarlo...


                      —No  —dijo  Jess—.  Muy  pronto  echarán  de

               menos una máquina, a los hombres los persiguen

               menos, son menos importantes. ¿Cuál es su nombre,


               amigo?

                      —Knowle Noland.


                                                                                                         80
   76   77   78   79   80   81   82   83   84   85   86