Page 492 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 492

—Casualmente traigo uno conmigo. Lo cogí esta


              mañana.



              —¿De la Medialuna?


              —En efecto. Aquí está.


              Y  le  entregó  un  pequeño  pedernal  de  forma


            puntiaguda y de unas tres pulgadas de largo.


              El rostro de Dyson ardió de excitación al coger la


              piedra de Vaughan.



              —A  buen  seguro  —dijo,  después  de  una  breve


            pausa—  tiene  usted  algunos  vecinos  raros.  Pero


            difícilmente  creo  que  puedan  albergar  malas


            intenciones  con  respecto  a  su  ponchera.  ¿Sabe


            usted  que  esta  punta  de  flecha  de  pedernal  es


            antiquísima, y no sólo eso, sino que es una punta


            de flecha de un tipo único? He visto ejemplares de


            todas las partes del mundo, pero éste tiene unos


            rasgos verdaderamente peculiares.



              A continuación guardó su pipa y tomó un libro


              del cajón.


              —Tenemos justo el tiempo de coger el tren de las


            5:45 para Castletown — dijo.




                              2. LOS OJOS SOBRE LA TAPIA



              El señor Dyson aspiró una gran bocanada de aire


            procedente de las colinas y sintió todo el encanto


            del escenario en torno suyo. Era muy temprano y


            se encontraba en la terraza delantera de la casa. El



                                                                                                          491
   487   488   489   490   491   492   493   494   495   496   497