Page 493 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 493
antepasado de Vaughan había edificado en la parte
baja de la ladera de una gran colina, al amparo de
un espeso y antiguo bosque que rodeaba la
mansión por tres lados, y en el cuarto, al sudoeste,
la tierra descendía suavemente y se sumergía en el
valle, donde un arroyo serpenteaba en místicas
eses, y los sombríos y fulgurantes alisos señalaban
el curso de la corriente. En la terraza de este lugar
resguardado no soplaba el viento, y a lo lejos los
árboles estaban inmóviles. Solamente un sonido
rompía el silencio: el ruido del arroyo silbando allá
abajo, el canto de las límpidas y resplandecientes
aguas murmurando al sumergirse en las
profundas y oscuras hoyas. Justo debajo de la casa
se elevaba, transversalmente a la corriente, un
puente de piedra gris, con bóvedas y contrafuertes,
una reliquia de la Edad Media; y más allá, las
colinas se elevaban de nuevo, inmensas y
circulares como bastiones, cubiertas acá y allá de
espesos bosques y matorrales de maleza, pero con
las cumbres despobladas de árboles, mostrando
únicamente césped gris y manchas de helecho,
salpicadas con el oro de las frondas marchitas.
Dyson miró en torno suyo y contempló la muralla
de colinas y los viejos bosques, y el vapor que
flotaba entre ellos; todo lo veía confuso y
mortecino por la niebla matutina, bajo un cielo
492

