Page 501 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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—En efecto. Dibujado, vea usted, a muy poca
distancia del primero, casi al mismo nivel, aunque
ligeramente más bajo.
—¿Quién demonios será el responsable? Los
niños no pueden haberlo hecho; no estaba aquí
anoche y ellos no han pasado a ninguna otra hora.
¿Qué puede significar?
—Creo que el mismo diablo es el causante de todo
esto —dijo Dyson—. Por supuesto, uno no puede
resistirse a la conclusión de que estos infernales
ojos almendrados deben ser atribuidos a la misma
mano que realizó los dibujos con las puntas de
flecha; pero no podría decirle adónde nos conduce
esta conclusión. Por mi parte, tengo que contener
mi imaginación, o de lo contrario se disparataría.
—Vaughan —dijo, mientras daban su espalda a la
tapia— ¿no se le ha ocurrido pensar que hay una
circunstancia, una muy curiosa circunstancia en
común entre las figuras hechas con pedernales y
los ojos dibujados en la tapia?
—¿Cuál? —preguntó Vaughan, en cuyo rostro se
adivinaba la sombra de un vago temor.
—Sabemos que los signos del Ejército, la Copa, la
Pirámide y la Medialuna deben haberlos hecho por
la noche. Probablemente están pensados para ser
vistos de noche. Bien, precisamente el mismo
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