Page 564 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 564
operario manejando un artefacto de largos brazos,
que se ciernen sobre la caja.
—Y Garden House en medio del césped, en
Clement’s Inn.
—Y el parpadeo de aquellas viejas lámparas
amarillas de gas, cuando el viento soplaba por la
calle y la gente atestaba el pasaje que conducía al
paraíso del Lyceum.
Uno de los amigos, al captar su oído una frase que
otro había utilizado, empezó a susurrar versos a
partir de « Oh, rechoncho maître del Cock» .
[3]
—¡Cuántos cambios! —susurró Perrott. Y empezó
a preparar el ponche, rallando lo primero de todo
los terrones de azúcar contra los limones,
extrayendo así las delicadas y aromáticas esencias
de la cáscara de la fruta mediterránea. Sacaron
varias sustancias de alacenas situadas en un rincón
oscuro de la habitación: ron de la Jamaica Coffe
House de la City, especias en cajas de porcelana
azul, una o dos viejas botellas conteniendo
esencias secretas. El agua comenzó a hervir, los
ingredientes fueron espolvoreados y vertidos en la
vasija marrón oscuro, la cual fue entonces tapada y
puesta a calentar en el hogar, en el centro del
fuego.
—Misce, fíat mistura —dijo Harliss.
563

