Page 68 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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—No sabría decirle. Tengo entendido que fue
precisamente al darle la vuelta al retrato cuando
estuvo a punto de caerse de la silla. Como sabe, el
nombre estaba escrito en el dorso.
—Efectivamente. Después de todo, es imposible
llegar a una solución en un caso como este.
Detesto los melodramas y nada me parece más
vulgar y tedioso que el típico cuento de fantasmas
de quiosco. Pero realmente parece, Villiers, como
si hubiera algo bastante raro en el fondo de todo
este asunto.
Los dos hombres torcieron, sin darse cuenta, por
Ashley Street, dirigiéndose hacia el norte desde
Piccadilly. Es una calle larga y más bien triste, en
la que de vez en cuando se advierte en las oscuras
fachadas alguna nota de color, consistente en
flores, jubilosas cortinas o puertas pintadas
alegremente. Cuando Austin dejó de hablar,
Villiers miró hacia arriba y contempló una de esas
casas; geranios rojos y blancos pendían de los
antepechos de las ventanas, cubiertas por cortinas
de color narciso.
—Alegre, ¿verdad? —dijo.
—Sí; y su interior todavía lo es más. He oído decir
que es una de las casas mas agradables en plena
temporada. Nunca he estado en su interior, pero
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