Page 64 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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—¿Está usted ahora de acuerdo conmigo —dijo
Villiers— en que hay unos cuantos detalles muy
extraños en la historia que acabo de contarle esta
noche, y en el papel que esta mujer desempeña en
ella?
—Sí, Villiers —susurró Clarke—. Se trata, en
efecto, de una historia extraña. Déme tiempo para
meditar sobre ella. Es posible que pueda ayudarle;
o tal vez no. ¿Se marcha usted ya? Bien, buenas
noches. Venga a verme dentro de una semana.
V. CONSEJO POR ESCRITO
—¿Sabe usted, Austin? —dijo Villiers, mientras
ambos amigos iban paseando apaciblemente por
Piccadilly una agradable mañana de mayo—.
¿Sabe usted que estoy convencido de que lo que
me contó acerca de Paul Street y los Herbert no es
más que un simple episodio de una historia que se
sale de lo corriente? Debo confesarle también que,
cuando hace unos meses le pregunté a usted por
Herbert, acababa de verle.
—¿Que le vio usted? ¿Dónde?
—Una noche me pidió limosna en la calle. Se
hallaba en un estado de lo más lamentable; pero le
reconocí y le urgí a que me contara su vida, o al
menos un resumen de la misma. En pocas palabras
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