Page 67 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 67
simplemente de una jugarreta de su imaginación:
una impresión repulsiva, en suma.
—No, fue algo más físico que mental. Como si, al
respirar, inhalase algún tipo de vapor letal, que
parecía penetrar en cada nervio, cada hueso y cada
fibra de mi cuerpo. Me sentí desgarrado de los pies
a la cabeza y mis ojos empezaron a enturbiarse.
Como si me encontrara en el umbral de la muerte.
Sí, sí. Es muy extraño, desde luego. Ya ve usted,
su amigo confiesa que existe algún asunto muy
funesto relacionado con esa mujer. ¿Observó en él
alguna emoción concreta mientras le contaba su
visita a Paul Street?
—Sí, en efecto. Se puso muy pálido, pero me
aseguró que se trataba de un simple ataque
pasajero de esos que a menudo le dan.
—¿Le creyó usted?
—Entonces sí, pero ahora no. Escuchó lo que yo
tenía que decirle con gran indiferencia hasta que le
mostré el retrato. Fue entonces cuando sufrió el
ataque de que le hablé. Tenía un aspecto
cadavérico, se lo aseguro.
—En ese caso, debe de haber visto a esa mujer con
anterioridad. Aunque puede haber otra
explicación: tal vez fue el nombre y no la cara lo
que le resultó familiar. ¿Qué opina usted?
66

