Page 127 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 127

La  conversación  terminó  poco  después.  Creso  le

           explicó con una sonrisa amarga que los persas creían en


           irse temprano a la cama y levantarse temprano, y debía

           estar al amanecer en el palacio real. Un esclavo acompañó

           a Everard a su cuarto, donde se encontró a una muchacha


           de  buen  aspecto  y  sonrisa  expectante.  Vaciló  un

           momento,  recordando  una  situación  a  dos  mil

           cuatrocientos  años  de  distancia.  Pero…  qué  demonios.


           Un hombre debía aceptar lo que los dioses le ofrecían y,

           la verdad, eran bastante rácanos.




















































                                                                                                         127
   122   123   124   125   126   127   128   129   130   131   132